Ismael Martínez, Harambee y la Fundación Schola muestran, en una exposición itinerante en España y próximamente en Italia y otros paises, otra mirada sobre África en un homenaje al reportero polaco.
Y es cierto, la sonrisa debe ser profundamente humana. Porque África es también un continente más allá de los estereotipos del drama. Por eso, en esta exposición itinerante se muestra la vitalidad de Benin y Togo, dos pequeños países del oeste africano.
Ismael Martínez (Jaén, 1973) -fotoperiodista por la Universidad de Navarra- muestra otra mirada sobre África en un homenaje al reportero polaco en esta serie sobre la que la fotógrafa y galerista Rene Maisner, hija de Ryszard Kapuscinski, ha dicho: "Refleja el movimiento y la emoción del mundo ordinario. Es lo cotidiano en diferentes ángulos y distancias: a veces sólo el rostro, a veces sólo siluetas y actividades. Son escenas corrientes con un lenguaje vital, emocional y poético. El día a día de cualquier calle africana. Es el África también real de la sonrisa y la esperanza. Por eso, estas fotos de Ismael Martínez son humanas; y al ser humanas expone -de alguna forma- aquel deseo de mi padre de hacernos ver la humanidad del otro y, al verlas, de hacernos más humanos a nosotros mismos. Estas imágenes muestran una relación de entendimiento recíproco, de empatía, que descubre en la mirada de lo cotidiano el alma de la humanidad”.
Y es cierto, la sonrisa debe ser profundamente humana. Porque África es también un continente más allá de los estereotipos del drama. Por eso, en esta exposición itinerante se muestra la vitalidad de Benin y Togo, dos pequeños países del oeste africano.
Ismael Martínez (Jaén, 1973) -fotoperiodista por la Universidad de Navarra- muestra otra mirada sobre África en un homenaje al reportero polaco en esta serie sobre la que la fotógrafa y galerista Rene Maisner, hija de Ryszard Kapuscinski, ha dicho: "Refleja el movimiento y la emoción del mundo ordinario. Es lo cotidiano en diferentes ángulos y distancias: a veces sólo el rostro, a veces sólo siluetas y actividades. Son escenas corrientes con un lenguaje vital, emocional y poético. El día a día de cualquier calle africana. Es el África también real de la sonrisa y la esperanza. Por eso, estas fotos de Ismael Martínez son humanas; y al ser humanas expone -de alguna forma- aquel deseo de mi padre de hacernos ver la humanidad del otro y, al verlas, de hacernos más humanos a nosotros mismos. Estas imágenes muestran una relación de entendimiento recíproco, de empatía, que descubre en la mirada de lo cotidiano el alma de la humanidad”.