El problema de la salud en África hay que acometerlo con un enfoque integral. Este fue el tema central del Forum promovido por Harambee, el pasado 31 de marzo en Roma.
Giovanni Mottini, Presidente de Harambee África International y Paola Germano, médico y coordinador del proyecto de lucha contra el Sida "Dream" de la Comunidad de S. Egidio, animaron el debate a partir de su experiencia en África. "La solidaridad y la profesionalidad no son habituales en los proyectos de desarrollo", dijo Mottini. "A menudo vemos programas de investigación llevadas a cabo en África, pero no para África". La Dra. Germano contó que el Programa Dream ha llegado a unas 65.000 personas en 10 países africanos. "Nuestros pacientes son sujetos de programas de educación en salud, y esto produce un impacto significativo en las zonas donde la enfermedad equivale a la exclusión social", dijo Germano. "Para nosotros, el paciente y sus necesidades son el centro de nuestras acciones, por lo tanto, sin duda confiamos en el rendimiento de los protocolos de salud, pero también nos preocupa la incidencia en otras áreas de la persona –todo entendido como proceso- , como la desnutrición (los antirretrovirales no son eficaces si hay un estado de desnutrición), la cuestión cultural (mucho nos declaran la enfermedad, por miedo a la exclusión), y finalmente la plena inclusión de los pacientes en su contexto social y familiar" . Frente a la realidad de 22 millones de enfermos de SIDA, a pesar de los fallos de una política de prevención iniciada hace más de 15 años, los resultados de un "modelo" como Dream, construido sobre el terreno y centrado sobre la “comprensión de las necesidades " son muy alentadores.